¿Cómo fue tu historia?

Empecé en el mundo del "fitness" a los 17 años. (El 19 del marzo cumplo 22) con un amigo "preparador" de una ex-pareja mía. Me mandabas unas dietas de mierda junto con rutinas de mierda, y pastillas de mierda las cuales eran 1/4 metformina y Eutirox (sin tener yo ningún problema de tiroides ni diabetes ni nada), me hice una analítica y me salió todo revolucionado una vez contrasté. Pasé de ser alegre a estar en un aislamiento. Empecé a provocarme obsesión y a la vez miedo a la comida, perdí peso si, pero también perdí la cabeza y a mi misma. Empecé a tener una filosofía que me hizo mucho daño.
Si quiero tener cuerpazo tengo que pasar hambre y pasarlo mal. Claro que por aquella época solo me importaba el físico, y nada más.
Al dejarlo con esa pareja mía, dejé a ese entrenador, aquel verano cogí todo el verano que había perdido y más, ya que dejé todo de golpe, pastillas, dieta y entreno.

Me vine abajo...

Llegúe del verano y me vine abajo así que fui a otro entrenador el cual tenía un tienda de suplementación, y que me dijo que me ayudaría y que tenía que confiar en él.
Mi dieta se basaba en pollo hervido, o merluza, harinas de avena sabor galleta, batidos de proteína hasta 4 veces al día, mil suplementos y quemadores. De vez en cuando 100 gramos de verdura por la noche junto a más pollo herviso. Y mis entrenos eran de hasta 3horas más su respectivo cardio, y cardio en ayunas.

Me dijo de competir...

Por aquel entonces la báscula bajaba un poco, y me ponía a dar saltos, pero la cosa fue a peor cuando me metió en la cabeza la idea de competir. Empezó la cosa a ponerse chunga, entrenaba a diario, entrenos muy intensos en ayunas, todo el día cansada, noches tras noches sin dormir, me desapareció la regla, me costaba prestar atención, empezó a caerse el pelo, y tenía una ansiedad enorme por la comida cuando llegaba el finde, aislamiento social, enfados por todo, llorar por la mínima tontería... Llegó un punto que me dijo que tenía que tomar química, y ahí es cuando me cabeza dijo, se acabó. [Fuente] Atracones Ego desatado  


¿Cómo fue tu historia?

Mi historia comenzó con 23 años. Mi etapa de atracones En Enero del 2015 una ruptura, tras 6 años de relación, hizo que empezara a interesarme por mi físico y comencé a adelgazar (pesaba 85kg y mido 1,70m).
Siempre he sido una chica con sobrepeso desde que tengo uso de razón, desde bien pequeña he tenido dermatitis atópica achacada a mis nervios y al sudor; además también fui diagnosticada con SOP en 2009 y, para variar, tratada con ACOS orales.
Bueno, empecé a dejar de lado alimentos procesados, azúcar, TODO tipo de grasas tanto malas como buenas, carbohidratos. Me apunté al gimnasio para meterme en todo tipo de clases dirigidas destinadas a quemar, quemar y quemar calorías: spinning, zumba, step y, por si eso fuera poco, corría mínimo una hora diaria en la cinta como un hámster dopado para quemar todavía más calorías.
Al principio la sala de peso libre ni la miraba, como si me diese alergia acercarme a ella hasta que un par de meses después comencé a entrenar fuerza.

¿Qué resultados conseguiste?

El resultado obviamente fue increíble, en Diciembre de ese ese mismo año pesaba 52kg, usaba una talla XS y una 32 de pantalón. Me sentía feliz, en mi vida había estado tan delgada, podía ponerme lo que quisiera, cumplía con mis calorías semanales (avena, arroz, pollo, merluza, brócoli, tortitas, leche desnatada, fruta y pavo sin grasa) y el fin de semana tenía mi merecida COMIDA LIBRE/CHEAT MEAL porque me la merecía y me la había ganado, había entrenado duro toda esa semana, había cumplido todo al pie de la letra podía hacerlo, era mi recompensa.
A pesar de todo mi cuerpo me alertaba de que algo no iba bien: tenía frío constantemente, muchos dolores de cabeza, mi pelo se empezó a debilitar y caer, la regla se descontrolo incluso tomando la píldora anticonceptiva, estaba de mal humor casi todo el día, tenía sueño constantemente, la dermatitis empeoraba y aparecía cada vez más. Yo consciente de esas señales, las ignoraba; que más daba… ¡estaba delgada!

Un martes me salté la dieta...

Un Martes, no sé por qué lo hice, comí dos onzas de chocolate con almendras después de comer, ¡UN MARTES!. Me había saltado la dieta, eso no lo pautaba el papel que tenía pegado en la nevera. Me sentí inútil, fracasada y decepcionada conmigo misma y recuerdo que lo que hice nada más comer el chocolate fue ir a la báscula y pesarme… decidí irme a andar para quemarlo porque no debía haberlo hecho, me había fallado a mi misma. Estuve 2 horas andando y cuando llegué a casa esa tarde no cené, inventándome que tenía dolor de tripa y me acosté prometiéndome que nunca más volvería a hacer algo así.

Fue en ese momento cuando empezó mi historia con los atracones...

Creí que podía controlarme pero la verdad es que tras ese día todo fue a peor, al principio solo tenía atracones los fines de semana y lo seguía viendo como mi cheat meal. Lo que debía ser una comida trampa, se convirtió en un día trampa. Y más adelante derivó en atracones cualquier día de semana, no tenía control sobre mí. Sabía que lo que hacía no estaba bien, que perjudicaría mi salud, que engordaría, que me haría sentir psicológicamente hundida y que luego intentaría hacer más cardio todavía para compensarlo. Pero no podía parar, algo se apoderaba de mi y no podía controlarme. Recuerdo que ni saboreaba la comida, simplemente engullía: galletas, chocolate, pan, leche, dulces… había perdido la sensación placentera de comer un alimento rico y nutritivo, de disfrutar de la comida rodeada de mi familia o amigos.
Comía a escondidas con vergüenza, deseaba quedarme sola en casa para comer y que nadie me viera, me había convertido en alguien desconocido por completo, no me reconocía. Ya no reía como antes, ya no tenía ganas de hacer nada, me daba asco a mi misma y no quería ni salir de casa para que nadie me viera. Estaba metida en un pozo, había tocado fondo, no veía salida, sólo pensaba en comida, en comer y en compensarlo después… tenía adicción al azúcar y no podía hacer nada para cambiar mi historia.
[Fuentes] Adicción al azúcar    


¿Cómo se estudian los trastornos?

Estoy totalmente de acuerdo. Estoy opositando al PIR (psicólogo interno residente) y cada vez que estudio los trastornos de la alimentación me pongo enferma, incluso mis profesores, muy buenos clínicos la mayoría, son partidarios de tratar como se trata a esta personas.
Las definiciones mas brutas que he visto de las personas con «anorexia nerviosa »es que son unas mentirosas, locas, arpías y que hay que vigilarlas constantemente.
Las personas con «bulimia nerviosa» son unas desatadas que casi llegan a rozar los TRASTORNOS limite y el consumo de sustancias y todos son partidarios de hacer los tratamientos que se hacen hoy también he tenido experiencia por desgracia, muy de cerca, con anorexia y bulimia y se que esos tratamientos y recomendaciones no son nada acertados..."

 "No comer azúcar es patológico para muchos"

El problema es que en esta sociedad todo lo que no sea estar todo el día comiendo galletas y bebiendo refrescos y cerveza es patológico, estamos llamando enfermerdad a comer comida.
Qué curioso que el profesor que me da TCA sea una persona que roce el sobrepeso y se meta tanto con la anorexia. La gente que conozco que ha estado en centros  está peor de lo que estaba. No se centran en el origen, sino en los síntomas"
Creo que muy poca gente es consciente de lo que hay de base en estos trastornos, son muy poco comprendidos, la base es mucho mas dura y fuerte, el entorno social y la familia está muy involucrada y que los tratamientos que hay actualmente sean tan poco eficaces nos debería hacer pensar que quizás, ni hemos llegado a comprender estos trastornos.
Estoy totalmente de acuerdo, y es una lucha constante que tengo con mucha gente, pero hasta la que la sociedad no cambie difícilmente cambiara esto, ya que los problemas vienen de arriba, ya lo sabes.

¿Cuál es el problema real?

Es mas, estos trastornos solo se dan en sociedades desarrolladas, así que mas que verlo como un capricho, una locura y todos esos adjetivos denigrantes que se utilizan contra las personas que los sufren, habría que verlos como un problema del ritmo de esta sociedad y sus.exigencias, de la crianza de los padres y de la manera de gestionar las emociones"